El docente ideal atiende múltiples actividades pedagógicas, entre ellas destaco el uso del tacto como medio y elemento necesario, con el cual se logran grandes ventajas, como las siguientes:
- Sensibilidad- tratar a alumnos como sujetos y no como objetos
- Desarrolla interés intrínseco en diferentes asignaturas
- El maestro es el guía y conductor de los alumnos.
- Permite la improvisación
- Preserva un espacio para el niño
- Protege lo vulnerable
- Evita que los alumnos se hagan daño
- Recomponer lo que se ha roto y favorecer el crecimiento personal
- Se sabe como evaluar y discernir la singularidad
- Favorece la seguridad del niño
- La disciplina con tacto genera la autodisciplina.
Como verán, las metas y oportunidades que puede generar el tacto pedagógico son muchas y favorecerían en gran medida el proceso enseñanza- aprendizaje en el aula o escuela, pero cabe destacar que en el proceso para el logro de los anteriores se debe hacer uso de los ojos, lenguaje, silencio, disciplina, interés y gestos.
El tacto pedagógico solo puede funcionar cuando los ojos y oídos del pedagogo buscan de una forma afectiva y receptiva el potencial del niño o intentan saber hasta dónde puede llegar.
También cabe destacar que no existen soluciones técnicas como tal, es decir el tacto pedagógico tiene las bases que anteriormente enumeré pero cierta y realmente su aplicación será múltiple y diferente, acorde a las características, contexto y necesidades de los alumnos.
Particularmente coincido con el dicho “La práctica hace al maestro"; es más, aún después de haber tenido experiencias de adecuado manejo y orientación de situaciones (tacto pedagógico), los alumnos siempre serán muy diferentes y no responderán de igual manera a casos anteriores, por tal me atrevo a decir que el ser prudente y saber improvisar, son habilidades y competencias sumamente difíciles de aplicar, aunque no imposibles en su todo. Esto debido a que la atención y trato a los alumnos debe ser acorde a la situación por la cual está pasando, con esto me refiero a que difícilmente se logra atender a todos y cada uno de los alumnos y a la vez impartir las diferentes asignaturas, a la vez también dependerá de nuestras habilidades para lograrlo en parte o en un todo.
"Ser buen docente, implica dar más allá de un 100%, un compromiso y vocación total en cada práctica”



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